sábado, 26 de noviembre de 2011

*¿QUÉ ES EL PROGRESISMO? p. RP JOAQUÍN SÁENZ ARRIAGA*

*El autor da testimonio de su adhesión inquebrantable a la Fe Católica, estando dispuesto a corregir cual error dogmático que la Autoridad Legítima se digne señalarle.*

Editó: Lic. Gabriel Pautasso

 *Fuente: “El Antisemitismo y el Concilio Ecuménico. Qué es el progresismo”. Editorial Nuevo Orden, Buenos Aires, 1964. 167 págs.*

*Con una introducción del RP JULIO MEINVIELLE “En torno al progresismo cristiano” Bs. As. Año 1964.*


En su Encíclica “Pascendi Dominici Gregis” del 8 de septiembre de 1907, S. S. el Papa SAN PÍO X enumera y condena los gravísimos errores que con el nombre de Modernismo empezaban a aflorar en la Iglesia de Cristo. Esta Encíclica, lo mismo que la Encíclica de PÍO IX Quanta Cura destacan por su importancia doctrinal y dogmática. Ambas coinciden también en señalar los errores que atacan el dogma o la moral católica. De la Encíclica Quanta Cura no duda en afirmar LERCHER, que “se estima comúnmente como definición “ex cathedra”, en atención a sus palabras finales conminatorias. “Respecto del Syllabus, de PÍO IX, no han faltado tampoco, quienes hallan en él una verdadera definición y todos coinciden en reconocerle una gran autoridad, acrecentada con la aceptación y divulgación del mismo por medio del magisterio de los Obispos, aunque la condenación de dichos errores no signifique que todos ellos merezcan la misma calificación.
La Encíclica Pascendi no emplea términos de verdadera definición; ni puede serlo en sí mismo, como documento que es de una Congregación el decreto Lamentabili con el Syllabus correspondiente. Pero la aprobación “más que en forma específica”, de dicho decreto, hecha en términos muy explícitos por el Papa, y, sobre todo, el subsiguiente “Motu propio” Praestantia Scripture, junto con la fórmula prescrita del juramento anti-modernístico, han llevado también a la opinión de considerar dicho Syllabus como definición ex cathedra; punto de vista sostenido entre nosotros, aun antes del “Motu propio” por el Padre PABLO VILLADA.
El Papa reconoce que “jamás han faltado, suscitados por el enemigo del género humano, hombres de lenguaje perverso, (Act. XX, 30), vanos discursos seductores (Tim. I, 10), yerran y que inducen al error (2 Tim. III, 13); pero afirma que “en estos últimos tiempos ha crecido extrañamente el número de los enemigos de la cruz de CRISTO, los cuales con artes enteramente nuevas y llenas de perfidia se esfuerzan por aniquilar las energías vitales de la Iglesia, y hasta por destruir de alto a bajo, si les fuera posible, el imperio de JESUCRISTO.
Admite el Papa “la circunstancia de que al presente no es menester ya ir a buscar a los fabricadores de errores entre los enemigos declarados: se ocultan, y esto es precisamente objeto de grandísima ansiedad y angustia, en el seno mismo y dentro del corazón de la Iglesia. Enemigos, a la verdad, tanto más perjudiciales cuanto lo son menos declarados. Hablamos, venerables hermanos, de un gran número de católicos seglares y, lo que es aun más deplorable, hasta sacerdotes, los cuales, con pretexto de amor a la Iglesia, faltos en absoluto de conocimientos serios en Filosofía y Teología, e impregnados, por el contrario hasta la médula de los huesos de venenosos errores bebidos en los escritos de los adversarios del catolicismo, se jactan, a despacho de todo sentimiento de modestia, como restauradores de la Iglesia, y en apretada falange asaltan con audacia todo cuanto hay de más sagrado en la obra de JESUCRISTO, sin respetar la propia persona del divino Redentor, que rebajan, con sacrílega temeridad a la categoría de puro y simple hombre”.
Estima PÍO X que la Iglesia no ha tenido peores enemigos. “Porque, en efecto, como ya se notó, ellos traman la ruina de la Iglesia, no desde fuera, sino desde dentro: en nuestros días, prosigue el Papa, el peligro está casi en las entrañas mismas de la Iglesia y en sus mismas venas; y el daño producido por tales enemigos es tanto más inevitable cuanto más a fondo conocen a la Iglesia, Añádase que han aplicado la segur no a las ramas, ni tampoco a débiles renuevos, sino a la raíz misma; esto es, a la fe y a sus fibras más profundas. Mas una vez herida esa raíz de vida inmortal, pasan a hacer circular el virus por todo el árbol y en tales proporciones que no hay parte alguna de la fe católica donde no pongan su mano, ninguna que no se esfuercen por corromper. Y MIENTRAS persiguen por mil caminos su nefasto designio, su táctica es la más insidiosa y pérfida. Amalgamando en sus personas al racionalista y al católico, lo hacen con habilidad tan refinada, que llevan fácilmente la decepción a los pocos advertidos. Por otra parte, temerarios consumados, no hay linaje de consecuencias que los hagan retroceder, o, más bien, que no sostengan con obstinación y audacia. Juntan con esto, y a propósito para engañar, una vida llena de actividad, asiduidad y ardor singulares hacia todo género de estudios aspirando a granjearse la estimación pública por sus costumbres, con frecuencia intachables. Por fin, y esto parece quitar toda esperanza de remedio, sus doctrinas les han pervertido el alma de tal suerte, que han venido a ser despreciadores de toda autoridad, impacientes de todo freno, y atrincherándose en una conciencia mentirosa, nada omiten para que se atribuya a celo sincero de la verdad lo que sólo es obra de la temeridad y del orgullo.
Difícilmente hubiera podido el Santo Pontífice señalar con más precisión y valentía la honda revolución que con el nombre de “modernismo” se estaba gestando en el seno mismo de la Iglesia. Aparentemente las condenaciones pontificias aplastaron dicha herejía o, por mejor decirlo, ese cúmulo de herejías, que, en el fondo, implicaban el rompimiento total de nuestras sagradas tradiciones y la destrucción de toda nuestra religión. Quedaban los nombres, pero vacíos del sentido de nuestros dogmas, de nuestras creencias seculares.
Mas, el modernismo NO MURIÓ. Cambio de nombre, de apariencias y de métodos, aunque no de intenciones ni de metas. El modernismo hoy se llama progresismo. Antes era el agnosticismo, el fenomenismo, el ateísmo científico, la inmanencia vital; ahora es el historicismo que pretende diluir a DIOS, la religión, el dogma, y la liturgia en una teología positiva, en la que la interpretación histórica de épocas y acontecimientos ya pasados ha muchos siglos y la exégesis aventurada e inescrupulosa vengan a ocupar los argumentos sólidos de la antigua teología y filosofía escolástica, que ha venido en desuso, como algo ya anticuado y absurdo, para dar lugar, sin trabas ni impedimentos, a una filosofía y teología MODERNA, flexible, acomodaticia y comprensible para el mundo moderno que surge del caos catastrófico de un pasado ya muerto.
Durante siglos, desde la ruptura protestante, hemos venido sosteniendo una lucha feroz y agotadora contra todas las formas del pensamiento humano que han nacido de la revolución protestante y de los cambios radicales que los progresos incuestionables de las ciencias, de la industria y de la técnica moderna han traído. Hemos descubierto un nuevo mundo, que no admite dogmatismos, ni limitaciones en la libertad de su pensamiento, ni religión, ni a DIOS mismo. Por eso el progresismo, dejando la tradición, la síntesis tomista, los viejos argumentos de la escolástica, busca una nueva cimentación a la fe religiosa, un diálogo ecuménico con el mundo materialista y ateo, una transacción decorosa entre la verdad y el error, entre la religión de CRISTO y sus mortales enemigos; religión en la negación de la religión, teísmo y espiritualismo en el ateísmo y el materialismo, libertad en la esclavitud, paz en medio en medio de la guerra. Esta es la coexistencia pacífica, religiosa, social, política, económica y moral que el progresismo sueña, busca y trata de realizar en su demencia.
El progresismo tiene sus paladines más avanzados en FRANCIA y ALEMANIA. Francés es el Padre TEILHARD de CHARDIN, S. J., y profesor de teología de la Universidad de Tübingen el revolucionario teólogo, de origen suizo, HANS KÜNG. No son los únicos, pero son los más destacados exponentes de la “nueva filosofía y teología”. Hasta ahora, sin embargo, los dos han tenido diversa y opuesta suerte en su aventura reconstructiva o reformista; pues, mientras el P. TEILHARD de CHARDIN S. J., ha recibido un Monitum del Santo Oficio publicado el 30 de junio de 1962, por cierto bastante suave e indulgente, en el que se invita a los Obispos y Superiores Religiosos a poner en guardia a los fieles contra los peligros debidos a las ambigüedades y errores filosóficos y teológicos contenidos en sus obras, el P. HANS KÜNG, a mi juicio más peligroso, más independiente y en muchas de sus tesis más escandaloso que el P. TEILHARD, fue elegido por JUAN XIII como teólogo oficial del Concilio, parece ser por Consejo del Cardenal CICOGNANI, Secretario de Estado de Su Santidad.
Dos escritos principales exponen la sistematización a la vez científica y religiosa del P. TEILHARD de CHARDIN: “El Fenómeno Humano” y “El Medio Divino”.
La primera es una obra consagrada a la génesis del género humano, a partir de sus más antiguos orígenes cósmicos. Su estudio elimina en absoluto los problemas metafísicos – causa eficiente y causa final – que esta genesis implica. “Nada más que el fenómeno (es decir, la apariencia sensible), pero todo el fenómeno”.
El Padre TEILHARD es un evolucionista sin reservas. Su explicación, su principio motor de esta continua y permanente evolución cósmica, de la que somos nosotros mismos parte, es la que él llama “Ley de Complejidad y de Conciencia”. Es decir ley universal: en toda la escala de los seres vivos, el grado de conciencia vital es proporcionado siempre al grado de complejidad del organismo nervioso, y, en los animales superiores, a la complejidad del cerebro. El máximo de conciencia es actualmente alcanzado por el hombre, cuya conciencia es de otra naturaleza: reflexión y pensamiento.
Todos los fenómenos vitales suponen dos formas de actividad o de energía: 1) la física, común a todos los cuerpos incluso no vivos y sometida a las medidas cuantitativas, el Padre TEILHARD llama energía “tangencial”. Su actitud es puramente transitiva y modifica las diversas relaciones que las partes de la materia tienen entre sí. 2) La energía psíquica interior, inmanente, que el Padre TEILHARD llama “radial”, que es estrictamente cualitativa.
Afirma el Padre TEILHARD que la energía psíquica, que solamente puede observarse en los seres vivos, se encuentra también, aunque de manera infinitesimal e imperceptible para nosotros, en toda la materia. No hay, pues, distinción real entre el ser vivo y la materia aparentemente inerte. “Toda anomalía natural es siempre la exageración, hasta hacerse sensible, de una propiedad repartida por todas partes en estado imperceptible”. Luego la conciencia, que con evidencia vemos en el hombre, tiene una extensión cósmica y, como tal, se aureola con prolongaciones espaciales y  temporales”. La vida supone una pre-vida. La mayor partícula material tiene, como en embrión, un germen de conciencia. Este embrión de conciencia, ya real en las partículas más elementos, se acrecentará y evolucionará en los átomos, después en las moléculas y finalmente en el hombre. “Perfección espiritual y síntesis material no son más que las caras o partes de un mismo fenómeno”.   
Tres etapas distingue el P. TEILHARD de CHARDIN en la formación del Universo creado. No habla de creación: es metafísica; habla más bien de “cosmogénesis”. En esa evolución, cuyo origen, ni principio explica, hay una progresión continua de complejidad cuantitativa (energía física) y de intensidad cualitativa interna (energía psíquica). En este continuo devenir, hay tres saltos o transformaciones cualitativas más profundas y, por así decirlo, más perfectibles.
1º - El salto de los no vivos a los vivos: La energía psíquica, aún imperceptible, de los átomos o de las moléculas acaba de alcanzar un punto crítico, a partir de la cual no puede aumentar sin sufrir una profunda y radical transformación: la pre-vida se convierte en vida, en su forma ya observable, aunque más humilde.
2º - La segunda etapa, (biogénesis) es el desarrollo de la vida sensible: aumento progresivo, con progresión siempre creciente, de la complejidad de la energía de la energía psíquica.
3º - Prosiguiendo la complejidad orgánica, siempre en evolución, la energía animal se transforma y da origen a una nueva manifestación, esta vez definitiva, de la conciencia: la reflexión, el pensamiento, el hombre. La evolución individual ha alcanzado su último término al llegar a una perfecta reflexión plenamente centrada sobre sí misma.
El empuje biológico de la evolución, sin embargo, no se detendrá: tomará formas distintas. Ya no son las células orgánicas las que vendrán a asociarse en una síntesis superior, en un cerebro más complejo; ahora serán los centros psíquicos o espirituales (los granos de pensamiento) los que se asociarán en una síntesis científica y social. Es el momento o etapa de la socialización complejificación de pensamientos personales, que reemplazan a las células corporales. Esta etapa presenta caracteres totalmente nuevos:
1.- Reagrupación universal de la humanidad. No sólo algunos espíritus humanos privilegiados, todos centros de pensamiento va a agruparse entre sí para construir un nuevo organismo espiritual superior. Sólo serán separados quienes libremente rehúsen asociarse.
2.- Este agrupamiento espiritual no tiende ya a constituirse un superhombre, una súper-humanidad. El punto a que tienden a encontrarse todos los espíritus humanos no puede ser más  que un espíritu personal, trascendente y preexistente a todos, al que el Padre TEILHARD ha denominado “Punto Omega”, punto final o Centro de convergencia natural de todos los espíritus. Este Punto Omega, anterior y por encima de toda evolución, es él mismo un ser personal y espiritual: es al que los metafísicos llaman DIOS.
Este agruparse de las conciencias alrededor del Punto Omega se hace dos maneras: a) Por la asociación individual de cada espíritu personal con DIOS, en el momento de la muerte; b) Por la socialización, biológicamente necesaria, que se realiza en la historia del mundo, en el seno de la colectividad humana en evolución, hasta llegar a ser una gran reflexión colectiva, cuyo término ideal sería una perfecta comunidad de pensamiento y de amor. Al llegar a su punto crítico, esta socialización perfecta, dice el Padre, exigirá no una transformación, sino una evasión colectiva de toda la humanidad fuera de la materia hacia el Punto Omega; entonces será el fin del mundo.
La obra del P. DE CHARDIN nos expone su pensamiento religioso. Habla ya con lenguaje cristiano y pretende demostrarme cómo, por la Encarnación, CRISTO es ese famoso Punto Omega, que la ciencia veía como ideal y término de la evolución cósmica. Debido a la Encarnación, toda realidad creada se ha convertido en sagrada. Lo profano ya no existe. He aquí su argumento: “En el seno del Universo, toda alma es para DIOS. Pero, por otra parte, toda realidad, incluso material, es para nuestra alma. Así, alrededor de cada uno de nosotros, toda realidad sensible es por nuestra alma para DIOS. Toda actividad humana, cualquiera que sea la intención del que la realiza, constituye por sí misma una contribución positiva a la construcción del Cuerpo Místico de Cristo.
El Padre TEILHARD nos habla de conexión incluso física y natural que liga nuestra naturaleza con la edificación del Reino celeste; nos habla de un “sumergirnos en Dios”, de una “mística de la acción”; e insiste mucho en el valor propio, intrínseco y positivo de la acción humana como tal y de su fruto incluso natural. Este es el primer tiempo de la vida espiritual. La intención sobrenatural, la gracia misma, vienen tan sólo a rehacer o acrecentar una acción ya en sí misma sagrada.
“Yendo al mundo y amándole se va a DIOS y se le ama. Es el mundo quien conducirá a DIOS”. La Encarnación ha sacramentalizado al mundo entero. Todas las acciones naturales son elevadas por DIOS, para que puedan cooperar a una obra de gracia.
“DIOS mío escribe…para que no sucumba a la tentación de maldecir al Universo, haz que le adore viéndoos oculto en él; nuestra esperanza del cielo no podría vivir a no ser que esté encarnada en una obra temporal. Esta esperanza se presenta como una inmensa esperanza “totalmente humana”, que implica el empleo de medios humanos y la búsqueda constante  de su perfeccionamiento”.
“El progreso del Universo, y especialmente del Universo humano, no es una competencia hecha a DIOS, ni una pérdida vana de energía que le debemos. Cuanto más grande sea el hombre, más unido estará a la humanidad, consciente y dueña de su fuerza; también será más bella la creación, más perfecta será la adoración, más encontrara CRISTO por sus prolongaciones místicas un cuerpo digno de su resurrección. Jamás sabremos todo lo que la Encarnación espera aún de las potencialidades del mundo?
CRISTO volverá a la tierra hasta que se haya realizado el progreso científico y técnico necesario para unificar, concentrar, socializar la humanidad entera de tal forma que esté madura para alcanzar colectivamente el PUNTO OMEGA que sabemos es CRISTO.

¿Qué podemos pensar de esa revolucionaria y absurda concepción de la teología y de la filosofía chardeniana? Negación implícita de la obra creadora de DIOS, contradicción ontológica entre el ser y el no ser. Crear es propiamente, para el P. TEILHRAD unificar, unir los elementos hasta entonces múltiples. Había elementos antes de la creación; eran una multitud desunida que eran la nada. “Allí donde hay desunión completa del tejido cósmico no hay nada”. Ser y no ser: afirmación y negación; absurdo. El error filosófico fundamental del P. TEILHARD es el de BERGSON y de su filosofía del puro devenir, del movimiento sin sujeto que se mueva. Para BERGSON, la realidad del mundo está constituida por la evolución creadora, el mundo se crea desarrollándose, expandiéndose. Para TEILHARD, el mundo está constituido por una unión creadora, una concentración, una reunión, una complejización. Perpetua creación, porque es una perpetua concentración.
¿Y las almas y los ángeles, substancias espirituales y simples, carentes de partes? DIOS crea el alma por la acción continua que ejerce sobre los organismos vivos en el curso de evolución. Este es el sentido que TEILHARD da a la creación del alma; los ángeles no tienen posibilidad alguna de existencia. Espíritu, en el sentido escolástico de la palabra, no existe ni puede existir, en la filosofía y teología chardeniana.
La creación, entendido según la filosofía del P. TEILHARD de CHARDIN S. J., “es un misterioso producto del acto de completarse y acabarse del mismo Ser Absoluto”. Un DIOS necesita complemento, un mundo que completa DIOS; un DIOS en permanente evolución… ¡Panteísmo, negación de Dios, gnosticismo! ¡Revolución filosófica, nueva en la forma y vieja en las ideas que destruye la esencia misma de toda religión!
El evolucionismo integral del P. TEILHARD confunde lastimosamente el orden natural y el orden sobrenatural, fundamental distinción de la teología católica. Habla de gracia y de lo sobrenatural; parece reconocer la necesidad del concurso y del auxilio divino; pero estas palabras no tienen el sentido de la teología católica escolástica y de la doctrina definida de la Iglesia; es el socorro divino requerido por la naturaleza a lo largo del aumento de su evolución natural hacia el término final de su concentración. ¿Qué pretende, naturalizar lo sobrenatural o sobrenaturalizar la naturaleza?
Y, en el despeñadero de sus falsas premisas, trata establecer como el “Punto Omega”, como el término de esa evolución natural del mundo, el misterio de la Encarnación del Verbo Divino. Esta evolución materialista no es otra que la formación del Cuerpo Místico del Cristo total. Lo que ante la ciencia es una “cosmosgénesis”, (formación de un mundo que se encuentra alrededor de un punto personal y absoluto Omega) no es otra cosa que una “Cristogénesis”. Toda la evolución en bloque se convierte en “crística”.
Confusión de ideas y subordinación de la fe y sus misteriosas opiniones científicas absurdas e insostenibles; destrucción del concepto mismo de la fe. El P. TEILHARD CONSTRUYE UNA NUEVA TEOLOGÍA, en la que todos los misterios y dogmas de nuestra fe se confunden y subordinan a opiniones subjetivas y erróneas. Quiere racionalizar nuestra fe, acomodándole a los procedimientos de las ciencias físicas y naturales. La tendencia del Padre es ir al mundo y no ir a CRISTO que porque es el centro de la evolución del mundo.
Si el P. TEILHARD, S. J., ha hecho grave daño con sus heréticas doctrinas, mayor, sin duda es la perniciosa influencia del teólogo suizo HANS KÜNG. Como escribe TANNEGUY de QUENETIN (Revista Réalités, septiembre de 1963) “él encarna, en lo que tienen de más audaz y más profundo, las tendencias reformadoras que sacuden en este momento a la Iglesia Católica…” La primavera pasada, HUNG KÜNG hizo una gira por los EE. UU. Y dictó una serie de conferencias en las grandes universidades católicas de Boston, San Francisco, Los Ángeles, etc., así como en la universidad de YALE. El tema de sus pláticas fue LA IGLESIA y la libertad”. Ante el auditorium estupefacto y entusiasta, se alzó, en nombre mismo de la libertad cristiana, según el Nuevo Testamento, contra “el espíritu de inquisicióny la intolerancia “que dejan todavía sus vestigios” en la Iglesia. Declaró que la Iglesia debía proclamar públicamente el derecho de todo hombre de practicar la religión según su conciencia, y esta doctrina debía aplicarse en países como España. Reclamó la supresión del Index y de la censura previa de los libros”.
Es terriblemente penosa la vergonzosa y humillante noticia para los católicos que nos da hoy mismo la prensa: “El ataque de un Cardenal contra el Santo Oficio”, guardián y defensor de la ortodoxia, no del Vaticano, sino de toda la Iglesia…” “Hubo un nutrido aplauso en la sala del Concilio de la Basílica de San Pedro -dice la Prensa Asociada- aunque los reglamentos de la magna asamblea prohibían eso”. ¡Con toda razón, el dignísimo Cardenal ALFREDO OTTAVIANI, Secretario del Santo Oficio se levantó, en sublime y honrosísimo gesto para decir: “Debo protestar en la forma más vigorosa por la condena que acabamos de escuchar”. Recordó S Eminencia a poderes conciliares que el Papa mismo es siempre el Prefecto del Santo Prefecto. El vocero de prensa del Concilio parafraseó al Cardenal OTTAVIANI afirmando que los ataques contra el Santo Oficio de las heréticas doctrinas de KÜNG y sus secuaces y admiradores. No hay por qué admiramos cuando el teólogo calvinista KARL BARTH afirma: “Con HANS KÜNG me siento como en mi casa”.  
Dos libros sobre el Concilio ha publicado que han causado sensación enorme en los medios protestantes: “Concile et Retour a L´Unité”, El Concilio y el Retorno a la Unidad; y “Le Concile, Epreuve de l´Eglise”, El Concilio, prueba de la Iglesia. 
En alarde de franqueza, con intocable presunción y jactancia, el teólogo tubigense, impugna todas las tradiciones, todos los dogmas, todo lo más precioso y sagrado de nuestra religión: “Toda la institución, dice él, incluso la más santa, (por ejemplo, la celebración de la Eucaristía), toda constitución, (por ejemplo, la preemencia del Papa), pueden, en el proceso de formación y deformación histórica, llegar a ser tales que tengan necesidad de una renovación y, en consecuencia, deban reformarse y renovarse”.
El pide al Concilio, para que tenga éxito, que adquiera “una conciencia RADICAL en solo el Evangelio, en la perspectiva práctica de nuestra época y para nuestra época”. “El Concilio debe tener en cuenta las legítimas pretensiones de los protestantes, de los ortodoxos, de los anglicanos y de los liberales”. Se regocija de que “JUAN XXIII, por primera vez, después de cuatrocientos años, haya echado por tierra, de manera decisiva, las barreras de la incomprensión, de la pasividad, del aislamiento, de la actitud meramente defensiva, de los retrocesos; y que haya instaurado un activo y vigoroso espíritu de comprensión hacia nuestros hermanos separados”. La Iglesia tiene derecho a exigir “grandes sacrificios al Ministro de PEDRO, (es decir, al Papa y al Primado de su Jurisdicción y Magisterio Supremo e Infalible), si ella quiere recobrar su unidad”.
El quiere que se hable más de lo deberes del Papa, que de sus derechos; y que se hable más sobre los derechos de los Obispos que sobre sus deberes. El Ministerio Apostólico de los Obispos debe, dice él, recobrar el espíritu del Nuevo Testamento. “La inerrancia del Papa se integra naturalmente en la estructura de la Iglesia”. La Iglesia de hoy, categóricamente afirma, tiene necesidad ante todo de probidad”.

Aquí aparece sintetizado el pensamiento del famoso teólogo alemán, que en sus recientes conferencias escandalizó grandemente a los poco escandalizables católicos de los Estados Unidos y aparece claramente la honda y funesta REVOLUCIÓN que con atractivo nombre de PROGRESISMO se está gestando en el seno de la Iglesia y, según parece, puede aflorar dentro del mismo Concilio Ecuménico VATICANO II.

*¿ES ANTISEMITISMO LA CONDENACIÓN y PÚBLICA EXPOSICIÓN DE LOS CRÍMENES DEL JUDAÍSMO INTERNACIONAL?*


Tan absurda sería la afirmación de que todo judío por el hecho de ser judío es un criminal, como, cambiando los calificativos de todo por el hecho de ser judío es incapaz de crimen alguno, incluso, del crimen de los cristianos, del crimen del DEICIDIO.
Es necesario precisar el sentido de los términos para no sufrir sofísticas propagandas, que quisieran desorientar las opiniones e impedir de esta manera las necesarias defensas de todo lo que somos y de todo lo que creemos.
Una cosa es el ANTISEMITISMO – ese crimen, ya elevado a categoría de lesa humanidad, acaso a crimen de lesa divinidad, porque ante los crímenes de que han sido víctimas los judíos se borran o no existen los crímenes perpetrados por ellos con categoría de genocidios seculares fechorías del Judaísmo kabalista y talmúdico. El Antisemitismo de tipo racista, determinista, materialista, nunca ha existido entre cristianos. Judío fue el fundador del cristianismo, judíos han sido no sólo sus apósteles, sus primeros fieles, sino innumerables y preclaros defensores de la causa cristiana. El judío, por el hecho de ser judío, no está impulsado fatalmente al mal; puede ser y es sujeto del bien. También por ellos murió JESUCRISTO, también ellos, aún antes que nosotros, recibieron la vocación divina de la fe y de la salvación. La Iglesia católica condena el antisemitismo, como condena toda discriminación racial, como condena todos los crímenes del Comunismo y la Masonería.
Pero, el cristianismo es la antítesis total del kabalismo y talmudismo: lucha secular en contra de CRISTO, del CRISTO REDENTOR y del CRISTO MÍSTICO; ambición de dominio de todos los pueblos y de todas las naciones; perpetuación de la Sinagoga de Satanás que condenó a muerte a JESÚS de NAZARET.   
Sería una mentira histórica creer y sostener que todos los judíos, por el hecho de ser judíos están fatalmente determinados a profesar el kabalismo y el talmudismo, a luchar secularmente para destruir el CRISTIANISMO y esclavizar a la CRISTIANDAD; pero, sería igualmente una negación completa de la historia el solapar con el velo piadoso de la fraternidad universal, de la caridad cristiana, a esa secta kabalística-talmúdica, que entre los judíos ha intentado desde hace 20 siglos tan satánica empresa.
La Biblia, JESUCRISTO, los APÓSTELES en sus Epístolas, la IGLESIA, sus DOCTORES, sus CONCILIOS, sus PAPAS, su TRADICIÓN, su HISTORIA VIENTE VECES SECULAR han condenado a esa secta satánica, porque ella es el anti-teísmo, el anticristianismo, la esclavitud de los pueblos y de los individuos, por medio de sus agencias principales: la Masonería y el Comunismo.
El Premier de INGLATERRA, BENJAMÍN DISRAELI, escribe en su “Life of Lord George Bentinck”, p. 497:
“Se puede medir hasta dónde llegó la influencia judía en las últimas revoluciones de Europa. Se produjo un movimiento contra la tradición, la religión y la propiedad. La destrucción del principio semítico y su extirpación en la religión judía, tanto en su formas cristianas; la igualdad natural de los hombres y la anulación de la propiedad fueron decretadas por las sociedades secretas que forman el gobierno provisional, y al mando de cada una de ellas están hombres de raza judía.
“El pueblo de Dios coopera con los sin Dios; los más ardientes acumuladores de la propiedad se unen a los comunistas, y la raza elegida va de la mano con la escoria de las castas inferiores de EUROPA”.
“Y TODO ELLO TAN SÓLO PORQUE QUIEREN DESTRUIR LA CRISTIANDAD…”

EDITO: gabrielsppautasso@yahoo.com.ar DIARIO PAMPERO Cordubensis. Instituto Eremita Urbanus. Córdoba de la Nueva Andalucía, a 10 de mayo del Año del Señor de 2011. Fiesta de SAN ANTONINO, Obispo y Confesor y memoria de los Santos GORDIANO y EPÍMACO, MÁRTIRES. Sopla el Pampero. ¡VIVA LA PATRIA! ¡LAUS DEO TRINIDAD! ¡VIVA HISPANOAMÉRICA. Ave MARÍA purisíma! gspp


No hay comentarios: