miércoles, 14 de abril de 2010

LAS PROFECÍAS DE SAN PÍO X


LAS PROFECÍAS DE SAN PÍO X parecen haberse cumplido ante la indiferencia – y la ignorancia – de la “iglesia romana”.

Editó: Lic. Gabriel Pautasso

LA APOSTASÍA entronizada en Roma por el culto del hombre y la abolición del Sacrificio Santo; la vacancia de la Sede Apostólica impunemente tolerada y exaltada por el cuerpo episcopal; un usurpador que prepara la UNA EUROPA SOVIÉTICA y compagina ya de acuerdo con las logias el I Concilio Ecuménico de Moscú; en fin, la perversa distorsión semántica de la Doctrina, que es la Santa Tradición de la Iglesia, han completado su ciclo, pese a las claras advertencias de SAN PÍO X, desde de 1903. ¿Cómo puede ser? Han pasado 107 años y el texto congruente de la Encíclica E SUPREMI APOSTOLATUS (AAA, TOMUS XXXVI, 1903, p. 129-139) se yergue como testimonio inconcuso de la Fe, la Visión Apostólica, la grave advertencia pastoral, la Teología Escatológica, despreciada por los ecumenistas de ahora y siempre. Proclamamos aquí una vez más las enseñanzas del Santo Pontífice y recordamos su PROFECÍA sobrecogedora.

Oigamos sesenta años antes la sustancia del Mensaje de LA SALETTE (ABBÉ GOUIN, Soeur Marie de la Croix. Bergère de La Salette, p. 63-66: “L´Eglise aura une una crise affreuse (…) Rome perdra la Foi et deviendra le siège de l´ Antéchrist (...) L´ Eglise sera eclipsée. IL EST TEMPS, LE SOLEIL S´OBSCURCIT : la foi seule vivra.
No olvidemos la Constitución Apostólica de PÍO  VIAUCTOREM FIDEI”, del 28 de agosto de 1794, que condenó el SINODO DE PISTOIA, primera ofensiva semántica post-luterana EN EL CUERPO MISMO DE LA IGLESIA CATÓLICA ROMANA. De ese Sínodo, el Concilio Vaticano II es la perversa consolidación, e interpretación y adaptación a la jerarquía masónica de la “iglesia” infrahumana. Pero PÍO VI lo advirtió meridianamente PARA TODOS LOS TIEMPOS QUE SE AVECINABAN. ESTAMOS AHORA EN ELLOS. 

 *Plaza General PAZ, Córdoba Centro, año 1930* ¡Otros tiempos, oh mores!


*“PUES en verdad contra su propio Hacedor se han removido las naciones y traman los pueblos vanidades; parece que de todas partes se eleva la misma voz de los que se yerguen contra Dios: Retírate de nosotros. De aquí que en forma total se ha extinguido en gran parte el temor a Dios eterno, y en las formas de vid, tanto pública como privada, no se respeta la razón De Su suprema Voluntad. Al contrario con total energía y multitud de recursos se busca que incluso perezca por completo el mismo recuerdo y noción de Dios. Es indudable que quien considere todo esto, de necesidad podría inclinarse a temer que esta perversidad de los espíritus sería como un pregusto y prólogo de aquellos males, que deben esperarse para los últimos tiempos; o que EL HIJO DE PERDICIÓN (de quien habla el Apóstol) HA COMENZADO YA A INSTALARSE EN ESTE MUNDO.
Tan grande es en verdad la audacia, con tanto empeño se ataca en todas partes la virtud de la religión, se combaten los testimonios de la Fe Revelada, y se procura  quitar o borrar directa y obstinadamente todos aquellos vínculos que unen al hombre con Dios. En cambio – y ésta es según el mismo Apóstol la señal inequívoca del Anticristo – el hombre mismo con su temeridad ha ocupado el lugar de Dios, exaltándose por encima de todo lo que atañe a Dios; de modo que aunque no pueda extinguir de modo absoluto la noticia de Dios dentro de sí mismo, una vez rechazada la majestad Divina, se ha consagrado PARA SI MISMO ESTE MUNDO VISIBLE, COMO SI FUERA SU PROPIO TEMPLO, PARA QUE TODOS LOS DEMÁS LO ADOREN. DE MODO QUE SE SIENTE EN EL TEMPLO DE DIOS, MOSTRÁNDOSE COMO SI FUERE DIOS. (2 Tes. 2, 4).  
(Hay texto latino de AAA).

No olvidemos la sentencia de SAN VICENTE DE LERINS en su Commonitorium (siglo V): “¿Qué debe hacer un cristiano, supuesto que algún nuevo error contagiara como una peste no sólo una parte, sino la totalidad de la Iglesia? Pues debe preocuparse por mantenerse ligado a la ANTIGUA TRADICIÓN DE LOS PADRES, que siendo ya del pasado, no puede ser corrompida de ninguna manera por ser corrompida de ninguna clase de FALSA RENOVACIÓN”.*

*Fuentes propias del año 1979: consultar textos AAA.

GRATIAS AGAMUS DOMINO DEO NOSTRO!