jueves, 10 de marzo de 2011

*LA SANTA CUARESMA*

*“ACUÉRDATE, HOMBRE, QUE POLVO ERES Y EN POLVO TE CONVERTIRÁS”*. 

Editó: Lic. Gabriel Pautasso

 *SÍMBOLO DE PENITENCIA*

La ceniza nos recuerda lo que se encuentra a la vez en los dos extremos y en el centro mismo de nuestra vida: en el pasado, la bajeza de nuestro origen…; en el presente, la fragilidad de nuestro ser, del que una parte, más o menos considerable, ya se ha consumido…; finalmente, en el porvenir, la vileza de nuestro destino corporal el día siguiente de la muerte…Quienesquiera que seamos, recordemos este miserable estado de todos los hombres, por lo que se refiere al cuerpo. ¡Tan orgullosos como estamos de él, y tanto cuidado como por él nos tomamos, y no es más que CENIZA!...
Dice TERTULIANO: “Nosotros no somos más que un poco de tierra con la figura de hombre, un montón de corrupción”. “¿De qué se ensoberbece el que tierra y ceniza?”. Ecli., X, 9.
Decía SAN LEONARDO de PORTO MAURICIO: Ahora vosotros sois polvo levantado por el viento; dentro de poco seréis polvo abatido, porque el viento habrá cesado de llevarlo y de agitarlo. Dios todopoderoso nos creó de la nada; nos hizo de un poco de tierra, que Él animó, que Él puede destruir con un soplo. Así, por nuestro cuerpo, venimos de la tierra; por nuestra alma, venimos de Dios.
POR LO DEMÁS, ¿Qué tenemos nosotros venido de nosotros mismos? Absolutamente nada…Todo cuando puede contener en germen en nosotros el bien o la hermosura, así las facultades del cuerpo, y el desarrollo de nuestro fe físico, intelectual y moral, todo eso lo tenemos de Dios: ¿Qué tienes que no habéis recibido? I Cor., IV, 7.
Pero de todos estos beneficios divinos, nosotros hemos correspondiendo con la ingratitud; únicamente por misericordia continuamos viviendo. Humillémonos, pues, bajo la mano poderosa de Dios, reconociendo que Él lo es todo y que nosotros somos nada.  Tales son los sentimientos que debe inspirar a todo cristiano esta ceremonia de la CENIZA.

*Símbolo de penitencia*
Debemos hacer penitencia porque somos pecadores. Ahora bien, ya desde los tiempos más remotos la ceniza fue siempre señal de dolor, de compunción, de penitencia. Los amigos de JOB, al verlo sumido en una extrema afición y en una espantosa miseria, desgarraron sus vestidos y echaron ceniza sobre sus cabezas. JOSUÉ y los ancianos de Israel hicieron lo mismo para aplacar al Señor, irritado por causa del sacrilegio de ACÁN, cuando el saqueo de JERICÓ. DAVID penitente mezcló ceniza a su pan. El pueblo de NÍNIVE, a la voz de JONÁS, se cubrió de CENIZA y de CILICIOS, y aclamó al Señor, que tuvo piedad de ellos y les perdonó. TERTULIANO les llama hombres “cubiertos de sacos y señalados con la ceniza”.
Que esta imposición de la CENIZA nos recuerde nuestros pecados y la necesidad que tenemos de llorarlos amargamente, de detestarlos de todo corazón, de confesarlos con toda sinceridad, y de hacer de ellos una rigurosa PENITENCIA, castigando nuestro CUERPO REBELDE y reduciéndolo a SERVIDUMBRE. 

*Símbolo de muerte*
Al imponernos la CENIZA, nos dice la Iglesia: “MEMENTO, HOMO, QUIA PULVIS EST, ET IN PULVEREM REVERTERIS”. La ceniza y el polvo son señales de caducidad, de inestabilidad, de destrucción y de muerte. Nuestro cuerpo, “salido de la tierra, volverá a la tierra…”.  Después de haber sido durante esta vida tan cuidado, tan idolatrado, no será más que un montón de polvo.
SAN FRANCISCO DE BORJA, a la vista del cadáver descompuesto de la Emperatriz ISABEL, dejó el mundo y entró en la Compañía de Jesús.
El recuerdo de la MUERTE, que nos trae la CENIZA, nos despega de las cosas de este mundo y de los placeres engañosos de la vida.

Intensifiquemos entonces nuestra oración y ofrezcamos con espíritu de sacrificio las CRUCES DE CADA DÍA, QUE NUNCA FALTAN EN LA VIDA DE UNA FAMILIA CATÓLICA, APOSTÓLICA y ROMANA.

También en este mes de marzo, tenemos como ejemplo de ORACIÓN y de ABNEGACIÓN al PATRONO DE LAS FAMILIAS, a SAN JOSÉ, padre nutricio de Nuestro Señor Jesucristo. Imitémoslo y confiémosle nuestras plegarias, la ORACIÓN hizo de la Sagrada Familia un tabernáculo en el que permanente la Divinidad se deleitaba.

PADRE JAVIER CONTE, Capilla San Pío V, Domingo de Quincuagésima 2011. FSSPX.

*EDITÓ: gabrielsppautasso@yahoo.com.ar DIARIO PAMPERO Cordubensis e INSTITUTO EMERITA URBANUS. Córdoba de la Nueva Andalucía, 6 de marzo del Señor del Año 2011, Domingo de Quincuagésima, Sopla del Pampero. ¡VIVA LA PATRIA! ¡LAUS DEO TRINITARIO! ¡VIVA HISPANOAMÉRICA! Gratias agamus Domino Deo nostro! gspp. *

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