domingo, 9 de enero de 2011

*SATÁN EN LA CIUDAD*

“EL MEJOR ARDID DEL DIABLO ES HACER CREER QUE NO EXISTE”
BAUDELAIRE

Editó: Lic. Gabriel Pautasso

1)*INTRODUCCIÓN:
DEMONIO:
1) Para los pueblos de la Antigüedad era un espíritu maligno o benigno, que servía de mediador entre los dioses y los seres humanos. También se llamaban genio.
PLATÓN lo consideraba como el de un difunto. El bizantino PSELLOS (1018-1078), que fue político, escritor y consejero de los emperadores bizantinos ISAAC X COMNENO y MIGUEL XII DUCAS, restauró la filosofía de PLATÓN y fue uno de los primeros demonólogos; afirmaba éste que existen seis clases de demonios: del fuego, del aire y de las tormentas, de la tierra, de las aguas, de los dominios subterráneos y de la noche.
Según esta clasificación, los demonios de la tierra son los que tratan de seducir a los seres humanos; los del agua, los que originan los naufragios, y los dominios subterráneos, los que originan los terremotos. De aquí se inspiraron posiblemente los cabalistas orientales para dividir a los demonios, a saber:
Las salamandras, que son demonios del fuego; los silfos *, que son del agua; y los gnomos *, que son de la tierra.
2) Para los cristianos, los demonios son ángeles malignos.
3) Para PLATÓN, la palabra daimon era una voz interior que decía a cada persona lo que no debía hacer.  
Cómo concuerda con lo que sabemos de la naturaleza de ese SATÁN – cuyo nombre hebreo SHATAN  significa literalmente ADVERSARIO, EL QUE ESTÁ EN CONTRA -, de ese DIABLO cuya etimología, “DIABALLÔ”, indica que se cruza de por medio. Inclusive al margen de toda preocupación confesional, un espiritualista estaría naturalmente a ver la mano de la eterna potencia de destrucción en esta Revolución (francesa) que no ha sido, ni es todavía – pues no ha terminado – más que una vasta empresa de demolición y de ruina y cuya doctrina se opone a todas las nociones políticas y sociales consagradas por el uso, la costumbre, la historia y la razón; una empresa tan general, tan bien coordinada – lo repito – que obliga a conjetura la acción de un director de juego, inteligente, la intervención del Gran Maldito.
*(Véase: 1.- Diario Pampero nº 293 SATÁN habita en INTERNET; 2.- Diario Pampero nº 356 LOS ADORADORES DE SATÁN; 3.- Diario Pampero nº 397 SATÁN EN LA CIUDAD).*
 *2) “Preparado así insidiosamente el terreno y esparcida la mala semilla casi por todas partes, he aquí que pronto, abundante y lujuriante, ha de sucederle una cosecha, asentaba M. MARCEL DE LA BIGNE DE VILLENEUVE, SATÁN EN LA CIUDAD, (original de SATAN DANS LA CITÉ. Traductor ROQUE RAÚL ARAGÓN. Editorial Nuevp Orden, Buenos Aires 1965, 144 pp.).  Llegamos a la Revolución 1789-1799 propiamente dicha. Ella constituirá el dominio predilecto de SATÁN, Digamos más: ÉL VA A INVESTIRSE EN ELLA, a incorporarse a sus dogmas, a insuflarles constantemente un espíritu de rebelión y de ruina. Parece, verdaderamente, haber encontrado allí el medio de realizar una de sus peores obras maestras. Obra maestra de perversión. Obra maestra de eficacia. Meditado bien: La Revolución no es una erupción esporádica y localizada que sólo afecte a una simple porción de una comunidad nacional; es una inmensa ola de fondo, una marejada que lo cubre todo. BLANC de SAINT BONNET nos la muestra como una insurrección a la vez filosófica, política y religiosa. Esto es cierto, pero todavía incompleto, pues ha sido igualmente económica, jurídica, literaria, etc. Precisamente, ese carácter de coordinación sintética, esa acción de conjunto es lo que debe poner en guardia al observador, hacerlo inducir la unidad original del fenómeno. Son inconcebibles e inexplicables, a mi parecer, si no se admite la hipótesis de un artífice, de una inteligencia sagaz, poderosa y maléfica.
“Con gran perspicacia, el PADRE FREPPEL ha llamado nuestra atención sobre una primera y ya muy fuerte presunción de esta infernal presencia al señalar la voluntad de saqueo y demolición sistemática que no puede dejar de impresionarnos de inmediato en este desorden. De allí una oposición deliberada y reveladora a los planes de la Providencia y al orden natural de las cosas que no proceden normalmente por destrozos inmensos y brutales. Es cierto, escribe el gran obispo, en la sociedad francesa del siglo XVIII se imponían, al sentir de todos, reformas sensibles, adaptaciones justas y sabias. Apoyarse sobre todo en lo que subsistía de bueno y útil en el legado del pasado para mejorar el presente y preparar un porvenir acogedor, he ahí el método más indicado. Enderezar las costumbres, corregir los abusos, eso era lo que aconsejaba la razón. Pero una nación que rompe bruscamente con todo su pasado, que en un momento dado hace tabla rasa de su gobierno, de sus leyes, de sus instituciones para reconstruir el edificio social de la base a la cúspide, sin tener en cuenta ningún derecho, ninguna tradición; una nación reputada como la primera entre todas y que viene a declarar a la faz del mundo entero que anduvo un camino falso durante doce siglos, que se ha engañado constantemente sobre su genio, sobre su misión, sobre sus deberes; que no hay nada de justo ni de legítimo en lo que ha hecho su grandeza y su gloria, que todo debe recomenzarse y que no dará tregua ni reposo mientras quede en pie un vestigio de su historia; no, jamás un espectáculo tan extraño se ofreció a los hombres”. (MONS. FREPPEL: La Révolution Françaisep. 6).

*(Véase, de JORGE MEJÍA PRIETO, “SATANISMO y SECTAS NARCOSATANISTAS en MÉXICO y en el MUNDO”, Editorial Diana, México, primera edición, noviembre de 1989, 174. La proliferación de las bandas y sectas narco-satánicas en Occidente y especialmente en las Américas, es sin duda uno de los signos de nuestro tiempo. El encuentro de la droga y el satanismo puede anticipar un mundo donde los valores éticos y morales se hayan perdido en un movimiento hacia la perversión. Patética expresión de la descomposición y crisis de la sociedad, el fenómeno no respeta fronteras ni sistemas políticos. Este libro, periodístico, histórico y literario, SATANISMO y SECTAS NARCO-SATÁNICAS indaga el significado y la historia del satanismo. Su enlace con el narcotráfico, el carácter de las misas negras y la imagen del DIABLO en la literatura. Conste). *

A la luz de estas advertencias solemnes, JOSEPH de MAISTRE, abarcando con su mirada de águila todo el panorama de la política religiosa de su época, podía discernir y denunciar su profunda perversidad. “Lo que distingue a la Revolución francesa y lo que la hace un acontecimiento único en la historia”, escribía, “es que es mala radicalmente…Es el más alto grado de corrupción conocido; es la impureza pura”. En todo tiempo hubo impíos, pero “JAMÁS HUBO, ANTES DEL SIGLO XVIII, UNA INSURRECCIÓN CONTRA DIOS”. También la declara intrínsecamente DEMÓNICA, “SATÁNICA EN SU ESENCIA”. Y agrega: “Veo al ENEMIGO del género humano, sesionando en el Picadero (en la Convención) y convocando a todos los espíritus malos a este nuevo Pandemonium, oigo distintamente il rauco suon delle tartaree trombe;  veo a todos los VICIOS de FRANCIA acudir al llamado y no sé si escribo una alegoría”. (J. de MAISTRE: Oeuvres, I, p. 52 y 303).

“Medio siglo más tarde, el Papa PÍO IX, en su encíclica del 8 de diciembre de 1849, ratificada este juicio y lo hacía suyo casi en los mismos términos; resumiendo y precisando las condenaciones producidas por su predecesor, no hesitaba en escribir: “LA REVOLUCIÓN ESTÁ INSPIRADA EN EL MISMO SATÁN. SU FIN ES DESTRUIR DE ARRIBA ABAJO EL EDIFICIO DEL CRISTIANISMO Y RECONSTRUIR SOBRE LAS RUINAS DEL EDIFICIO SOCIAL DEL PAGANISMO”.

Después de haber preparado,  dice MARCEL DE LA BIGNE DE VILLENEUVE, y redactado nutridos apuntes sobre los fenómenos de orden masónico que me interesaban, tuve  la agradable sorpresa de hallarme en acuerdo muy frecuente – no sólo por el fondo sino por los términos de vocabulario que creía ser el primero en usar – con el hermoso libro, documentado, vehemente y violento, que JACQUES D´ARMOUX tituló La hora de los héroes, cuya existencia ni siquiera había podido suponer mientras escribía mi trabajo.
Una de las piezas principales de la LITERATURA DEMONOLÓGICA contemporánea es, sin duda, la gruesa compilación dedicada a SATÁN por la colección de los ESTUDIOS CARMELITANOS. Excelente iniciativa, y muy oportuna, por ser un estudio dirigido a escritores y pensadores calificados. Podríamos creer que nos encontramos en presencia de una verdadera SUMA DEL SATANISMODesde el primer contacto se hace chocante el cuidado pueril de fijar el número de páginas del libro en la cifra apocalíptica de la BESTIA, es decir, 666. Es así cómo una cuarta parte del volumen está consagrado al satanismo en la literatura, especialmente en las novelas de GOGOL, DOSTOIEVSKY, BALZAC o BERNANOS. No parece justificado por el valor del aporte debido a estos acopiadores de ficciones en el estudio de LUCIFER. En cambio, el problema de la acción diabólica en la sociedad contemporánea se elude casi totalmente y esto constituye para la curiosidad legítima del lector quizá la peor de las decepciones. Por supuesto que no habría que dejase llevar hasta el exceso de atribuir al DIABLO, como lo hacen los espíritus simplistas, la responsabilidad de todo el mal verdadero o aparente que nos hiere en este mundo. 
Iré más lejos: una actitud semejante ¿no está inspirada por una irritante hipocresía? ¿No intenta así la Iglesia salvaguardar su influencia y conservar sus posesiones, advirtieron en realidad, demasiado bien que son insostenibles? Prueba de ello es que se recurre cada vez menos a los exorcismos y cada vez más a los tratamientos psiquiátricos para los alineados y los enfermos mentales. Por ejemplo, leo en El Mendigo ingrato: “Los sacerdotes casi nunca usan de sus poderes de exorcistas, porque carecen de fe y porque en el fondo tienen miedo de disgustar al DIABLO”. Y también: ¿A qué párroco o a qué religioso le parecería muy natural que se llamase, con preferencia al médico, para un caso de histeria, de catalepsia o de epilepsia? Uno y otro lo encontrarían ridículo o más bien tendrán miedo de meterse en dificultades con los hombres o con el Diablo…este clero sin fe ya no quiere saber nada con los poderes que le ha dado DIOS. (LEÓN BLOY: Le Mendiant ingrat, p. 179).

“Si los sacerdotes prácticamente no usan más los exorcismos es porque ya no creen en la realidad de la posesión diabólica. Pero si ellos ya no la creen ¿qué razón tienen para hacérmela creer a mí y hasta para hacerme creer que la creen? Vaya si comparto la opinión de LEÓN BLOY y le confieso que creo discernir en eso una duplicidad que me  escandaliza y que me sentiría infinitamente dichoso de oírsela explicar a usted”.

Sobre esta cuestión que nos ocupa ¿ha leído, no digo gruesas obras teológicas – que no son, evidentemente, de uso corriente entre los profanos y no iniciados -, pero al menos los libros de vulgarización más elementales? ¿Tiene el pequeño volumen del P. TONQUÈDEC, al que ya aludido varias veces, el reciente folleto de GARÇON y VINCHON sobre LE DIABLE o, por lo menos, el excelente resumen de MONS. WAFFELAERT en el DICCIONARIO APOLOGÉTICO de la FE CATÓLICA, exposiciones todas las al alcance de cualquier seglar instruido que al menos se cuide un poco de no hacer el ridículo hablando de lo que no conoce?

“Aquí debo observar, de pasada, que es totalmente inexacto afirmar que la Iglesia vea posesos por todas partes y se esfuerce por extender todo lo posible el dominio de la posesión para tener ocasión de intervenir y perpetuar, cueste lo que constare, su influencia. MONS. WAFFELAERT demuestra que los teólogos, especialmente el P. THYRÉEdesde el siglo XVI, la autoridad eclesiástica, el Papa BENEDICTO XIV, el RITUAL ROMANO, en la parte OBSESI a DAEMONIOse preocupan siempre de distinguir a los simuladores o simples neuróticos de los verdaderos poseídos del Demonio y recomiendan expresamente no recurrir a los exorcismos sino cuanto los medios de curación natural han fracasado. EL RITUAL pone muy expresamente en guardia a los sacerdotes contra una credulidad imprudente: IN PRIMIS, NE FACILE CREDAT ALIQUEM A DAEMONE OBSESSUM ESSE, SED NOTA HABEAT EA SIGNA QUIBUS OBSESSUS DIGNOSCITUR AB IIS QUI ATRA BILE VEL MORBO ALIQUO LABORANT 
“Y he aquí lo que nos lleva  los signos de la posesión. Uno se imagina generalmente que esta frente a un poseso cuando ve a un desdichado que haber perdido su buen sentido y se libra a gesticulaciones y contorsiones horribles, a blasfemias innobles o a imprecaciones aullantes y desacordadas. La Iglesia es mucho más severas: no se detiene ante tales manifestaciones por espectaculares que sean. Hace una severa crítica de los signos de posesión y descarta todos aquellos que pueden comportar una explicación natural. Es así como el P. THYRÉE, en su DE DAEMONIACIS, que data de 1598, distingue entre muchas categorías de signos: los que hay que rechazar; los que, teniendo una importancia dudosa, pueden ser retenidos para examinarse en ciertas circunstancias; los que pueden ser considerados ciertos.
“De los primeros, hace una lista de doce que no deben retener la atención. Son: “la declaración de algunos que están íntimamente persuadidos de estar poseídos…; la conducta, por perversa que sea…; costumbres salvajes y groseras…; un sueño pesado y prolongado y enfermedades incurables por el arte de los médicos, como también dolores en las entrañas…; el pésimo hábito de cierta gente de tener el diablo en la boca…; los que en ninguna parte están seguros y por donde anden se sienten molestados por los espíritus…; los que, cansados de la vida presente, atentan contra sus días…; los que invocan a los demonios, percibiendo visiblemente su presencia, y son arrebatados por ellos…; la furia…; la pérdida de la memoria…; hasta inclusive la revelación de cosas ocultas”. Y agrega, como igualmente desprovistas de significado decisivo, la ceguera, la sordera, la mudez, la crueldad contra su propio cuerpo o contra otros.
EL P. THYRÉE, por otra parte, no rehúsa admitir que tal o cual de esas manifestaciones pueda emanar del PRÍNCIPE DE LAS TINIEBLAS y no se opone a su examen si las circunstancias permiten la suposición verosímil de una actividad diabólica. Simplemente afirma que no le parecen indudables y no les reconoce, a lo sumo, más valor que el de presunciones. Prácticamente, no  reserva más que un pequeño número de signos considerados como ciertamente reveladores de una intervención demoníaca. Adoptando, en suma, esta manera de ver, EL RITUAL enumera tres, sin excluir, no obstante, el que sea posible detenerse en algunos CASOS:
1º) IGNOTA LINGUA LOQUI PLURIBUS VERBIS; se notará la exigencia del texto, que no se contenta con términos aislados, sino que quiere que el paciente haga la prueba de hablar o comprenda suficientemente lenguas que no ha aprendido;
2º) distantia et occulta patefacere;
3º) vires supra aetatis seu conditionis naturam ostendere. 

Permítame leerle este pasaje tan admirable de BOSSUET, en su segundo SERMÓN SOBRE LOS DEMONIOS.
“Señores – dice el sublime orador – escuchad hablar a TERTULIANO en su admirable APOLOGÉTICA. Reprocha a los gentiles porque todas sus divinidades son espíritus malignos; y para hacerlos entender esta verdad, les da el medio de percibirla por una experiencia convincente. EDATUR HIC ALIQUIS SUB TRIBUNALIBUS VESTRIS QUEM DAEMONE AGI CONSTET. Oh, jueces que nos atormentáis con tanta inhumanidad, a vosotros dirijo mi palabra: que se me cite ante vuestros tribunales; no quiero que sea en lugar oculto, sino a la faz del mundo; que se introduzca allí un hombre que esté notoriamente poseído por el demonio; digo notoriamente poseído y que ello sea constante: QUEM DAEMONE AGI CONSTETentonces que se haga venir a algún fiel; no pido que se haga una gran elección: que se tome al primero que aparezca, con tal que sea cristianoJUSSUS A QUODLIBET CHRISTIANOsi, en presencia de este cristiano, no se ve forzado no solamente a hablar sino a confesaros quién es y a reconocer su FRAUDE, por atravesarse a MENTIR a un cristiano: CHRISTIANO MENTIRI NON AUDENTESSEÑORES, ATENDED ESTAS PALABRAS: AHÍ MISMO, AHÍ MISMO, SIN MÁS DEMORA, SIN NINGÚN NUEVO PROCEDIMIENTO, HACED MORIR A ESE CRISTIANO IMPRUDENTE QUE NO HABRÁ PODIDO SOSTENER EFECTIVAMENTE UNA PROMESA TAN EXTRAORDINARIA: IBIDEM ILLIUS CHRISTIANI PROCACISSIMI SANGUINEM FUNDETE”.
*3º) Todo sacerdote y hasta todo fiel siempre pueden, si lo juzgan útil y oportuno, recurrir al exorcismo, SIN DUDA EN RAZÓN DEL COMPROBADO RECRUDECIMIENTO DE LA INFLUENCIA DIABÓLICA EN EL MUNDO DEL 2010, las fórmulas y plegarias se han vuelto en nuestra época y nuestro tiempo más numerosas y están vulgarizadas con más amplitud que antes. ES NECESARIO recordarle que el PAPA LEÓN XIII (1878-1903) ha prescripto a todo sacerdote que acaba de celebrar misa, rezar, en unión con los asistentes, una oración que constituye un exorcismo: SAN MIGUEL ARCÁNGEL,  PRÍNCIPE DE LA MILICIA CELESTIAL, ARROJA AL INFIERNO, CON EL DIVINO PODER, A SATANÁS Y A LOS OTROS ESPÍRITUS MALIGNOS QUE ANDAN DISPERSOS POR EL MUNDO PARA PERDICIÓN DE LAS ALMAS…” 
Esta repetición cotidiana y apremiante prueba que el PAPA LEÓN XIII quería hacernos comprender que en este momento la Iglesia está empeñada en un combate incesante y más formidable que NUNCA con el Espíritu de las TINIEBLAS.
LEÓN XIII ha publicado o reeditado además otras fórmulas de EXORCISMO; una está reservada a los sacerdotes; una segunda debe ser fulminada públicamente en las iglesias. También otra, para uso de todos, igualmente difundida por su orden, está destinada – dice la nota que la acompaña – a los casos “en los que se pueda suponer una acción del demonio, sea manifestándose por la ruindad de los hombres, sea por las tentaciones, enfermedades, tempestades, calamidades de toda clase”.   

*OREMUS*

Deus et Pater Domini nostri Jesu Christi, invocamos nomen sanctum tuum, et clementiam tuum supplices exposcimus; ut per intercessionem inmaculatae Semper Virginis Dei Genetricis MARIAE, beati MICHAELI ARCANGELI, beati JOSEPH ejusdem beate Virginis Sponsi, beatorum Apostolorum PATRI et PAULI et omnium sanctorum, adversus satanam, omnesque alios inmundos spiritus, qui ad nocedum humano generi animasque perdendas  pervagantur in mondo, nobis auxilium praestare digneris. Per eundem Christum Dominum nostrum. R. AMEN.  

*EXORCISMUS in satanam et angelos apostaticus.
Jussu LEONIS XIII
Pont. Max. Editus.

DIARIO PAMPERO Cordubensis - Nº 397
Córdoba de la Nueva Andalucía
¡VIVA LA PATRIA! ¡LAUS DEO TRINITARIO! ¡VIVA HISPANOAMÉRICA! gspp.
Gratias agamus Domino Deo nostro!

sábado, 8 de enero de 2011

*CURSO:* MUERTE A LA MASONERÍA* ¡CONSIGNA DE LA GUERRA GAUCHA!

La acción de la francmasonería se desarrolló con gran rapidez, a lo largo del siglo XIX, en la mayoría de las antiguas colonias hispano – portuguesas. Teniendo en cuenta las circunstancias de la época y del lugar, el catolicismo fue objeto de los ataques de un liberalismo, intelectual y político.

Editó: Lic. Gabriel Pautasso

“Por la mañana, cuanto te levantes,
Piensa en ese nuevo día;
Y no te olvides que al salir el sol
Entrarás en el campo de batalla
ÁNGELES Y DEMONIOS pelean en los hombres:
El bien y el mal se cruzan invisibles aceros
Y has de andar con el ojo del alma bien alerta
Si pretendes en el costado limpio de la batalla.
Y LA PATRIA FUTURA DARÁ EL SANTO Y EL HÉROE
QUE HAN DE TRAZAR LAS LÍNEAS DE LA CRUZ”.

*Leopoldo Marechal *

(Diario Pampero nº 36 Revolver Basura)

*LA MASONERÍA EN AMÉRICA HISPÁNICA*

 La acción de la francmasonería se desarrolló con gran rapidez, a lo largo del siglo XIX, en la mayoría de las antiguas colonias hispano – portuguesas. Teniendo en cuenta las circunstancias de la época y del lugar, el catolicismo fue objeto de los ataques de un liberalismo, intelectual y político a la vez a la vez, gran parte de cuyo arrojo lo obtenía en las logias que se nutrían con el espíritu latino de Europa. 

Contra las constituciones, generalmente favorables al catolicismo, que los Estados se habían otorgado en el momento de su emancipación durante el siglo XIX, las logias reclamaron la igualdad cultural, la nacionalización de los bienes de la Iglesia, la disolución de las Órdenes religiosas, etc. Animaron las campañas del laicismo agresivo, campañas que aumentaron las dificultades propias de las grandes guerras civiles y extranjeras de las que algunos de estos vastos territorios han sido teatro. Las doctrinas “absolutistas” que triunfaron en el Concilio del Vaticano, hicieron creer aún más la hostilidad de los liberales y de los masones de América Hispánica contra la Iglesia, sus creencias, sus creencias, sus fundaciones, sus fieles. En Brasil, Perú, Venezuela (bajo GUZMÁN BLANCO), Colombia y Argentina, la lucha alcanzo con frecuencia un carácter de gran brutalidad.

La violencia de esta campaña anticlerical alcanza su máximo grado  en Méjico. Interrumpidas por el trágico intermedio del Emperador MAXIMILIANO y suavizadas más tarde bajo la larga presidencia de PORFIRIO DÍAZ, las tradiciones rabiosamente masónicas de un JÚAREZ han encontrado numerosos émulos. Pronto MÉJICO nos ofrece el ejemplo de un país en que el LAICISMO escolar, la confiscación de los bienes eclesiásticos y la separación de la Iglesia y el Estado estaban incorporados a la ley constitucional. Durante la primera mitad del siglo XIX prosiguen estos procedimientos amparados por una política en la que el espíritu revolucionario y comunista ha fortalecido el anticlericalismo masónico del presidente CALLES y de algún otro.

Es preciso decir que en algunos de estos Estados, la obra de los liberales se vio facilitada por la extrema decadencia del clero, las pretensiones del clericalismo y los sensibles abusos de toda clase.

En BRASIL, gran número de sacerdotes y de laicos afectos a la Iglesia se habían inscrito en las logias. En 1873, dos obispos reformadores en el buen sentido, VITAL DE OLIVEIRA y ANTONIO MACEDO COSTA, decidieron acabar con tal costumbre, dando origen a un difícil conflicto entre ellos y el Gobierno, que tomó a su vez severas medidas.

La francmasonería, en el curso de su tenaz lucha, tuvo que enfrentarse con frecuencia con partidos católicos muy decididos, tal como ocurrió en los pequeños Estados de América Central, donde se disputaron vigorosamente el poder. En América del Sur, nada más característicos a este respecto, que el caso de GARCÍA MORENO, presidente de la República del Ecuador de 1861 a 1865 y de 1870 a 1875. Su ensayo de teocracia autoritario, cuyos extremismos iban acompañados por felices realizaciones sociales, no podía por menos que irritar, en sí mismo y por el ejemplo que daba a los Estados vecinos, a los mantenedores del liberalismo anti-clerical y de las logias. Desde entonces podía considerarse como condenado. Cuando fue asesinado, el libelista MONTALVO dijo que era “su pluma – y no el asesino – quien había matado al que él llamaba “EL TIRANO”. ¡Su pluma no era suficiente!

Posteriormente, el ECUADOR debía conocer, al igual que los demás Estado de América Hispánica, las reformas irreligiosas de las hasta entonces había podido librarse.  

La francmasonería es, en efecto, tenaz. Si la estudiamos podremos darnos cuenta que ella, en cualquier época y en cualquier lugar, cede momentáneamente ante los acontecimientos desfavorables, pero jamás renuncia a los objetivos que previamente se ha trazado.

La francmasonería se nos ha mostrado – especialmente en el momento de su evolución – bajo el doble aspecto de “secta racionalista” y de “fuerza política” que caracteriza gran parte de su obra. Parece que por sí sola se basta para enmendar la distinción, impugnable a menudo, establecida por uno de sus miembros entre las sociedades iniciadoras. El “profano”, sobre todo si observa con atención los acontecimientos del último siglo, yerra al no ver como ritualista o “filosófica”.

Su política procede, en todos los órdenes, de doctrinas que ella misma se ha atribuido históricamente: protestante, ocultistas y positivistas. Con variantes notables, que dependen de distintas causas, pero sobre todo de la misma diversidad de sus doctrinas, ha tolerado o sostenido ciertos regímenes y combatido a otros, según sus tendencias correspondieran o no a la línea general de sus aspiraciones “democráticas”.

Es la Iglesia católica la que ha sido – y sigue siendo – el blanco de sus ataques más vigorosos y constantes. La francmasonería, sobre todo en los países latinos, se ha colocado frente a ella como frente a un enemigo al que hay eliminar por todos los medios y en todo; en su dogma, en su moral, en su jefe, en sus instituciones, en su historia, en su influencia y en su “clientela”. En lo que se muestra, pese a sus ambiciones ideológicas, más apta para llevar a cabo una destructiva que para reconstruir “el templo de salomón” y para matar e HIRAM que para resucitarlo.

Vemos claramente que, en efecto, bajo el pretexto de liberarlo, mutila al hombre al arrancarle su creencia en algo divino y sobrenatural. Los temas “racionales” que a cambio le ofrece, han probado con harta frecuencia su insuficiencia filosófica y su mediocridad vital para que la masonería pueda convertirse en esa “religión de religiones” que ella se vanagloria de traer al mundo…

*LA INDEPENDENCIA DE LAS AMÉRICAS*

Ya dimos por segura la destrucción del Imperio, con motivo de la insurrección de RIEGO en la ciudad de CADIZ. Efectivamente. En el “trienio” 1820-1823 se van cayendo una a una todas las hojas de la rosa imperial española.
Al general BALLESTEROS, que había capitulado como traidor ante los insurrectos, se le nombra capitán general. Y BALLESTEROS era de la Secta, aunque desleal.
Los diputados liberales de las colonias daban sus votos al Gobierno español, a condición de que no se hiciera nada contra la insurrección americana triunfante. (Igual que hacía la ESQUERRA). Muchos de ellos fueron más tarde ministros de sus repúblicas. El diputado MORENO GUERRA, americano, presidió el primer movimiento separatista de CADIZ. Las Cortes nombran una comisión para resolver el conflicto colonial por cualquier medio, sin excluir la independencia. Todos los que votaron el acuerdo, y los mismos ejecutores, eran, sin excepción, MASONES.
ITÚRBIDE proclama la independencia de MÉJICO. El virrey APODACA intentó perseguirle, pero los Cortes le depusieron. Nombran en su lugar a O´DONOJÚ, que en 1820 se había sublevado para no embarcar. Al llegar a Méjico capitula ante ITÚRBIDE, reconociendo la independencia en el “Tratado de IGUALA”. ITÚRBIDE y O´DONOJÚ eran también masones.
Exactamente igual ocurre en el resto del colosal Imperio.
Cae en septiembre de 1823 la Constitución, y con ella el Gobierno y las Cortes masónicas. Sólo le quedan a ESPAÑA CUBA y PUERTO RICO. En un rincón se batía un puñado de españoles que, desamparados y sin ayuda, fueron vencidos por la traición masónica: en LIMA, oficiales masones, sobornados por BOLIVAR, destituyen al virrey don JOAQUÍN DE LA PEZUELA, y ponen en su puesto al traidor JOSÉ DE LA SERNA. Éste licencia a los batallones leales, quedando solamente los que mandan, oficiales cuya obediencia ciega la habían puesto al servicio de la secta. Surge en seguida la derrota de AYACUCHO – 9 de diciembre de 1824 -; derrota que ellos mismos organizaron. El dictado infamante de “los ayacuchos” les seguirá manchando de cieno toda su vida.
Esto no importa para que después escalen las más altas cumbres del Estado: “Ayacuchos” son ESPARTERO y MAROTO.  
¡TODOS ELLOS SON MASONES! ¡ASÍ LO HABÍA DECRETADO EL SUPREMO CONSEJO DE CHARLESTON, sede máxima de la Masonería universal! ¡Y así lo cumplieron los súbditos masones son cédulas de ESPAÑA!
Qué éste y no otro era el verdadero fin que encubría el lema de LIBERTAD. Y NOS QUEDAMOS YA SIN IMPERIO POR LOS SIGLOS DE LOS SIGLOS.

*UNA DÉCADA FERNANDINA*

FERNANDO VII vuelve a adquirir todo su poder absoluto. El poder absoluto es la idea obsesionante de este Rey, que ha pesado sobre España como una tremenda y terrible calamidad pública.
Empieza a ejercerlo con una represión contra del “trienio” anterior; se salvan los principales culpables, como siempre, y caen en las redes los pescaditos revolucionarios de ínfima categoría. RIEGO, entre ellos, que, como tantos figurones, no fue más que un muñeco en manos de la Masonería que manejó a su antojo la ambición y la fatuidad de este pobre hombre. Murió renegando del liberalismo – que jamás habían entendido -, causa de su triste fin.

*MINISTERIO SÁEZ *

En los primeros momentos se encarga este Ministerio del Poder, y emprende una labor a fondo de limpieza. Dos meses escasos le dura la confianza regia. Sus componentes eran capaces de seguir una política, pero no de doblegarse a los caprichos del Rey. Por tanto, si a estos hombres, que tenían detrás la inmensa mayoría de la nación, se les puede filiar como “realistas”, no les cuadra, sin embargo, el adjetivo de “absolutistas”.
Veamos, porque es curioso, de dónde extrae el Rey los ministros absolutistas de la década, y además su procedencia y su significación política:
TADEO CALOMARDES es liberal y absolutista en 1814, liberal en 1820 y responsable de la política de los años comprendidos en 1823 a 1830.
El CONDE de OFALIA, ferviente constitucionalista en 1820, es empleado en las Cortes masónicas durante el “trienio” y liberal hasta 1823.
CEA BERMÚDEZ - ¡tiene una calle en Madrid – es liberal en 1812 y embajador del trienio.
El duque del Infantado, liberal y afrancesado en 1808, es constitucional del 1812 al 20. 
Los Ministerios de este tiempo se hallan guarnecidos de antiguas y acreditados masones.
FERNANDO VII, al igual que a su vuelta del destierro, da el Gobierno a los únicos hombres capaces de todas sus bajezas, traiciones y caprichos.
Y estos hombres los encuentra solamente en el campo liberal y en las logias masónicas. Y así vemos, no con asombro, que en este período se persigue tan ferozmente como durante el trienio a los realistas puros. Y no les van en zaga los ministros del FERNANDO el absoluto a los de FERNANDO el constitucional.
Alguno nos pudiera objetar que también cayeron masones en este tiempo. Ciertamente que cayeron; pero sólo los masones impacientes, incapaces de esperar los frutos de la nueva táctica. Como hoy, en plena república 1931-1936, caen también los anarquistas impacientes.  

*CONSPIRACIONES LIBERALES y GUERRA CIVIL DE LOS “MALCONTENTOS”*.  

Por falta de espacio no podemos reseñar este período calamitoso en que España se fue hundiendo poco a poco.
Basta echar una ojeada a cualquier historia para darse una cabal idea.
Los “malcontentos”, como luego se popularizó este nombre, eran los que habían luchado a pecho descubierto contra el “trienio” masónico, y que luego se vieron chasqueados, como todos, por las intrigas de FERNANDO VII.
Sólo podemos afirmar que la represión fue tan enorme como la de MINA. Se fusiló a innumerables hombres que durante la guerra de la Independencia y durante el “trienio” famoso se jugaron la vida por el “DESEADO”. ¡Así pagaba el “narizotas los sacrificios de sus súbditos! En tanto, seguía triunfante la táctica masónica; con plenos poderes y ancho campo. De esta manera se mataron infinidad de españoles sin piedad.
¡Así caía a pedazos el edificio del Estado y venía al suelo el prestigio de una nación invencible y poderosa!

*UNA GRAN JUGADA MASÓNICA*

Y llegamos al final de la pesadilla del reinado de FERNANDO VII.
LA MASONERÍA no había triunfado de una manera oficial, puesto que su representación auténtica e indudable no ocupaba el Gobierno en los últimos años de aquel monarca.
No obstante, las logias como entidades superiores o, mejor dicho, como un superestado, habían triunfado plenamente, logrando abatir el Imperio.
ESPAÑA quedó convertida en una nación de última categoría. INGLATERRA, la protectora y protegida de la MASONERÍA, fue dueña sin inquietudes del Estrecho de GIBRALTAR, piedra angular de su Imperio, que sucede al español en auge y poderío. Con la primera etapa del plan masónico se consiguen los objetivos principales de carácter internacional.
No obstante, hay que tener cuidado con el pueblo español, que tiene esencias de grandezas bien guardadas. Hay que asegurar dentro de ESPAÑA el germen de la DISCORDIA, de la GUERRA y de la DIVISIÓN.
Es necesario lograrlo a todo trance, cueste lo que cueste, y la Masonería ve en la próxima muerte de FERNANDO VII un riesgo peligroso, porque FERNANDO VII había sido un Rey integralmente divisor.
Cuando era derrotado uno de los bandos en pugna y desaparecía la división, él era quien de nuevo la engendraba. Y de esta manera, consciente unas veces, inconsciente otras, servía magníficamente a la táctica masónica.
Derrotados los masones como fuerza política, sólo quedaban sus restos vergonzantes adheridos al PODER, y ello a costa de todas las bajezas y humillaciones que les imponía el AMO.
El advenimiento al trono del infante DON CARLOS, heredero legítimo, tenía un significado catastrófico para el plan masónico. Los ministros absolutistas tendrían que ser arrojados del mando, quedando de esa manera la Masonería implacablemente. Y la Monarquía, respalda por un partido único, de probado heroísmo – capaz luego por si sólo de sostener tres guerras -, enraizado profundamente en la Tradición nacional, había de inaugurar una política bajo el signo de la UNIDAD HEROICA y ETERNA DE LA HISPANIDAD.
La política floreciente que hoy campea en Roma (el Fascismo) y en Alemania (nacionalsocialismo) florecería en ESPAÑA, superaba, porque llevaría de cortejo el perfume divino de la CATOLICIDAD, ROSA DEL MUNDO, FRAGANCIA DE LA TIERRA y ALIENTO DE DIOS. 
Y aquello no podía suceder. Había que cortar la FLOR DE TAN BELLA OPORTUNIDAD HISTÓRICA.  

*OCULTISMO y RACIONALISMO*

Dentro de la masonería y durante el siglo XVIII hubo muchas corrientes, siendo una de las principales el ocultismo, de variable
Calidad y al que dieron y fama, además de los jefes del martinismo y otros personajes, los encantadores, los curanderos y los magos: MESMER, CAGLIOSTRO, jefes también de obediencias. Siendo esta corriente antirracionalista en muchos aspectos, llegó el colmo, con la Orden de los philalèthes, de colocarse a la misma altura “del mismo clan de los filósofos”. Pero no tuvo, por lo tanto, nada en común con la fe católica, a no ser a causa de algunos de sus miembros.
Señalemos las sucesivas posesiones de JOSEPH de MAISTRE, en cuanto a católico, con respecto a la francmasonería. En el primer período de su vida, en el cual perteneció a la masonería, aparece como una especie de filósofo gnóstico, muy aficionado a descubrir, más allá de las afirmaciones públicas y universales del dogma, los misterios reservados a la inteligencia de algunos y “el sentido oculto de la Escritura bajo el sentido literal”. Esta mística iba acompañada de experiencias turbios con vistas al más allá. No lo hace creer así un fragmento de las SOIRÉES de SAINT-PÉTERSBOURG. Parece ser que JOSEPH de MAISTRE guardó de ello un recuerdo lleno de angustia.  
Todos los iluminados que conoció, “sobre todo en Francia”, eran masones. Jamás juzgo las malas intenciones de estos martinistas. Para él son cristianos “exaltados” que, al iniciarse al esoterismo, pensaban “elevarse gradualmente hasta los conocimientos sublimes tales como lo poseían los primeros cristianos, que eran verdaderos iniciados.  
MAISTRE (véase especialmente su memoria presentada al duque de BRUNSWICK en 1782) creyó igualmente que la masonería podría ayudar a las religiones a unirse en torno al cristianismo. En cambio, condenó, cada vez más, y a medida que se informaba mejor, la guerra que los Iluminados de Baviera habían declarado contra la Santa Sede, el catolicismo y los reyes.
En el segundo período de su vida (después de 1800) ya no es el hombre sediento de conocimientos esotéricos que había frecuentado tanto los Iluminados del martinismo. Cierto que aún queda en él un espíritu curioso, y en San Petersburgo se muestra apesadumbrado por no poder, por razones de oportunidad, satisfacer su “máximo deseo” de ingresar en una de las “nuevas logias” establecidas allí (carta de 20 de agosto de 1810). Pero se ha convertido en el filósofo de la autoridad. El iluminismo es un sistema “mortal” “en cuanto aniquila fundamentalmente la autoridad”. Nuestro pensador quiere que esa autoridad sea muy firme dentro del Estado y aún más en la Iglesia, en la que todo debe proceder de un Papa cuya inhabilidad necesaria proclama anticipadamente.
El protestantismo, que bastante a menudo alienta al iluminismo, incluso el no alemán, explica en particular (DE MAISTRE se dio cuenta de ello más tarde) que los iluminados que él conoció sintieran tanta “aversión para autoridad y jerarquía sacerdotales”. Sin embargo, el iluminismo “puede ser útil” en los países no católicos, sobre todo porque “mantiene el sentido religioso, acostumbra el espíritu al dogma y lo sustrae a la acción destructora de la Reforma”.
Finalmente, se apoderó de su espíritu un cierto desfallecimiento: “Que hay misterios en la Biblia – afirma el Conde en las Loisées – que no deben ponerse en duda. Pero, a decir verdad, me importa poco”. Pues si bien SAN JUAN recomienda a las Escrituras”, es solamente para percatarse de que ellas testimonian a CRISTO. Por lo demás – “LAS INVESTIGACIONES INTERMINABLES DE (UN) PORVENIR QUE NO NOS PERTENECE” -, JOSEPH de MAISTRE ha perdido ya el gusto (Soirées de Saint-Pétersbourg. 11ª Conservación; Lettres et opuscules inédits du comte Joseph de Maistre, t. I y Dermanghem, Joseph de Maistre mystique, p. 35-97). 

*DE ONCE MINISTROS, NUEVE MASONES*

Unos años más de luchas, de dramas, de escándalos, de tentativas frustradas, de esfuerzos mantenidos con suerte alterna – toda una vasta historia, a veces muy mediocre – y la masonería terminaría su obra de triunfo personal y desunión. La República oportunista de GAMBETTA se convierte, de escrutinio en escrutinio, en radical. La masonería, tal como observa HALÉVY, se aparta del oportunismo que “ha penetrado en las iglesias, ha abandonado las logias o bien las ignora o se burla de ellas”. El radicalismo (en FRANCIA del siglo XIX) en lo sucesivo tiene sus preferencias, de las que no hará partícipe al socialismo sino poco a poco. A fines de 1895, LEÓN BOURGEOIS ocupa la presidencia del Consejo: entre once ministros, nueve pertenecen a la masonería y de los otros dos se podría decir que merecían pertenecer a ella. En este asombroso equipo ministerial, el ministro de Cultos ostenta un nombre destinado a los más altos destinos: EMILE COMBES. Se trata del Estado masón en todo su esplendor, coronado por un presidente de la República y un presidente de la Cámara que pertenecen a la misma profesión.
¿POR QUÉ sorprendernos si la hallamos en todas partes?
“El laicismo de los hospitales es el complemento indispensable del laicismo de las escuelas”, dirá uno de los más activos militantes de las logias de la época en que la campaña contra las religiosas en los hospitales empezaba a desarrollarse. La ley del “hermano” NAQUET sobre el divorcio, supone el logro del objetivo perseguido por los esfuerzos perseverantes desplegados desde hacía tiempo por la masonería, o, por lo menos, por la mayoría de sus miembros, para asestar un duro golpe al matrimonio religioso. Por lo que respecta a las leyes sobre la enseñanza, sería superfluo determinar de dónde procede su inspiración.
Merced a su manifiesta actividad en pro de la escuela laica y por su importante brillo, la “Liga de la Enseñanza” ha venido jugando un importante papel: hizo posible que las Cámaras anticlericales y un sector importante de la opinión llegaron a un acuerdo. Su estrecha dependencia con la masonería no puede ponerse en duda en aquella época crucial. “Antes - declaró en aquel entonces el propio JEAN MA MACÉ – afirmábamos que la “Liga de la Enseñanza” no era ni una institución política ni religiosa. Hoy es preciso afirmar que la Liga es una institución masónica. Sí, lo que estamos llevando a cabo es una obra masónica… La Liga es una masonería de cara al exterior”.  (Bulletin de la Ligue de L´enseignement, junio-agosto 1885, ciado en La Documentación catholique, 29 de junio de 1952). GEORGES WEILL, historiador competente y poco sospechoso de clericalismo, no vacila en escribir que: “las asambleas masónicas discutieron y prepararon muchos proyectos que luego fueron presentados en forma de textos legislativos ante las Cámaras”. Otros autores matizan más al decir que: “las resoluciones de la asamblea masónica precedían en un año a las Congreso (radical) y las del Congreso eran inmediatas al Consejo de ministros, y determinaban las decisiones de éste”.  
Se sacaba partido de cualquier hecho, por insignificante que fuera. Bajo LEÓN BOURGEOIS, el embajador de Francia en el Vaticano, el conde de LEFEBVRE de BÉHAINE, visitó la Santa Sede. LEÓN XIII le habló acerca de un proyecto de ley presentado sobre las asociaciones, afirmándole que, si éste contenía disposiciones contrarias a la libertad de la Iglesia, se vería obligado a protestar públicamente. El embajador escucha, manda un telegrama y redacta un informe. Cuando éste llega a París, halla al Gobierno presa de gran febrilidad. ¿Cuáles han sido exactamente las palabras del Papa? ¿Por qué M. de BEHAINE no ha contestado a sus amenazas condicionadas? El químico BERTHELOT, ministro de Asuntos Exteriores, el presidente del Consejo y toda la Prensa anticlerical estimaron que el asunto era de suma gravedad. El embajador perdió su puesto.
Ante todo, estaba claro que la política conciliadora deseada por LEÓN XIII tropezó con la tenaz oposición de los radicales antirreligiosos. Se asombra uno al ver que uno de los periódicos que más importancia otorgaron al incidente fue una publicación italiana, la RIFORMA, órgano de CRISPI y del gran maestre de la masonería de allende los Alpes, ADRIANO LEMMI. Este asunto, que estaba destinado a obstaculizar la reunificación, puede ser que fuera más sutil de lo que en los primeros momentos había parecido. Un hombre tan documentado como CH. BENOIST percibe en él tufos masónicos. “No es imposible – escribe – que por mediación de LEMMI, EN CONTACTO CON LOS SEÑORES BOURGEOIS y BERTHELOT, LA FRANCMASONERÍA internacional y la misma Triple Alianza tuvieran que ver en ello”. (Souvenirs de Charles Benoist, I, pp. 196-199).
Se trataba, en efecto, del interés de esta última en romper, siempre que tenía ocasión de ello, los lazos de simpatía establecidos por el Papa LEÓN XIII con la Francia republicana. 

DIARIO PAMPERO Cordubensis. INSTITUTO EMERITA URBANUS
Córdoba de la Nueva Andalucía
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viernes, 7 de enero de 2011

*EVANGELIO DE LA CIRCUNCISIÓN de J.C.*

DÍA PRIMERO del AÑO
“AVARICIA ES VIVIR EN LA POBREZA POR MIEDO A LA POBREZA”. SAN BERNARDO DE CLARAVAL

Editó: Lic. Gabriel Pautasso

*El día Primero del Año, octava de NAVIDAD, y en la fiesta del SANTÍSIMO NOMBRE de JESÚS que la sigue, se lee en la misa el versillo 21 de LUCAS II, que dice simplemente: “Y cuando se cumplieron los ocho días para circuncidar al niño, fue llamado su nombre JESÚS, como fue llamado por el Ángel antes que fuese concebido”. Y MATEO dice brevemente: JOSÉ lo denominó JESÚS: o sea IEHOSUA, o IESHUA, que significa en hebreo SALUD o SALVACIÓN.   

Dios le dio un nombre que está sobre todo nombre. Este no es nombre dado sino el nombre propio del SALVADOR por excelencia. Significa la salud, pero no la salud en cuanto se recibe y goza, sino la salud en cuanto en cuanto se da; la causa formal del equilibrio de los humores y el bienestar de todo el ser, pues es verbo activo en hebreo; de suerte que debe traducirse SALUD-DADOR, por lo cual la Vulgata traduce bien SALVADOR; porque SALUS y SALUARE (Salvar) son la misma palabra en latín; no en español; sí en francés, la cual lengua románica llama muy bien a la salvación eterna “LE SALUT”, que es como si dejaremos, el “JESÚS”. Y  por ser el nombre propísimo del hijo de MYRIAM, por eso todos los otros nombres que le dieron los profetas y evangelistas son nombres de Él porque tienen relación con la salud donada: PIMPOLLO, ROSTRO DE DIOS, MONTE, CAMINO, PADRE DE LA GENERACIÓN NUEVA, BRAZO DE DIOS, REY, PRÍNCIPE DE LA PAZ, ESPERANZA, PASTOR Y OVEJA, LEÓN y CORDERO, PROMETIDO y MARIDO, VID, MÉDICO, PUERTA, LUZ, VERDAD y SOL. Porque la salud es la base de todos estos bienes que aquí se significan; y es en sí misma como una preñez de todos los bienes, que dice Fray LUIS de LEÓN.

SAN PEDRO fue el primero y el mayor devoto del nombre de Jesús; nombre con que terminan todas las peticiones litúrgicas: “in nomine Domini Jesu Christi” y que hemos de traer en la boca y en el pecho con reverencia y confianza. Después de su impetuoso primer sermón de Pentecostés, en que el Príncipe de los Apósteles resume el ciclo de la redención y enrostra a los judíos su cruel error, clamando al final: “Certísimamente sepa toda la casa de Israel que Señor de ella y Rey hizo Dios a este JESÚS”, a quien vosotros crucificasteis”;  preguntaron los 3.000 oyentes compungidos: “¿Y qué haremos, hermanos? - ¡Bautícese cada uno de vosotros en el  nombre de JESUCRISTO!”. Y después curó al tullido de la puerta Spaciosa “en el nombre de Jesús Cristo Nazareno, levántate y anda”. Y después, llevado delante de CAIFÁS, ANÁS, JUAN y ALEJANDRO sus hijos, y todo el resto del Synebrio, e interrogado: “¿Con qué poder o “nombre” (mágico) hicisteis eso?,  respondió gallardamente: “Si ahora somos juzgados por el beneficio a un hombre enfermo, en el que fue saluddonado, sea patente a todos vosotros y a toda la plebe de Israel que el nombre de nuestro señor JESÚS DE NAZARETH el  Cristo al cual vosotros crucificasteis, a quien Dios suscitó de entre los muertos, en este nombre esté, está aquí antes vosotros sano. Esta es la Piedra que reprobada por vosotros al construir, se ha constituido en la piedra fundamental – como predijeron los profetas – del verdadero y nuevo edificio; y no hay en otra salud; ni hay otro nombre de JESÚS.

SAN PEDRO pregunta si deben ellos oír primero a Dios o bien el Synebrio – “¿Qué sabéis vosotros, iletrados e idiotas, de Dios? – Lo que hemos visto y oído; lo cual no dejaremos de hablar”. Salieron sólo amenazados, porque no veían los otros por qué podían castigarlos “delante del pueblo”; es decir, no podían justificar el castigo delante de la opinión común: ventaja del juicio oral. Le siguió otro clamoroso sermón de PEDRO. Fueron echados a la cárcel y  de nuevo conminados; mas temían ya los fariseos ser apedreados por el pueblo si los castigaban. Otro concilio y otra prohibición airada: “que seguís predicando a pesar de nuestra orden, que se llena Jerusalén de vuestra prédica y que nos echáis en cara la sangre del hombre ese”. – Ahí les dolía. – “Conviene obedecer a Dios antes que a los hombres” – replica SAN PEDRO  impertérrito. ¿Dónde está ya el medroso PEDRO  que dijo: No lo conozco? Y LES ENDILGA pacientemente otro sermoncito cristiano, exhortándolos a penitencia y prometiendo perdón, en el nombre de este “Príncipe y Salud-DADOR”: el hombre ese. Los hacen azotar, contra el discreto parecer del gran GAMALIEL y renuevan el prescripto de que absolutamente no tomen más en sus labios ese nombre”. Pero ellos – dice LUCAS – “salían gozosos por delante del Synabrio por el nombre de Jesús atropello” (Act. c. III). ¡Y lo que habían de hablar todavía, a despacho de múltiples y máximos atropellos!

No hay otro nombre bajo el cielo en el cual pueda ser salvada la Humanidad. Bueno es repetirlo hoy día en que tantos nombres de “Salvadores de la Humanidad” se lanzan por los altavoces. CHURCHILL: salvó el Imperio Británico. ROOSEVELT: salvó la civilización cristiana. GANDHI: salvó el espiritualismo. MADAMA BLABATZKI: salvó el “verdadero conocimiento de Dios”. ALBERT SCHWEITZER: salvó la cultura de Occidente. MONROE: salvó la América. SAAVEDRA LAMAS salvó la paz. LENIN, STALIN, BERIA, MALENKOF, MOLOTOV, KIRILLOF: salvaron al proletariado. Todos éstos salvaron la ropa (¿?); pero hasta ahora no se siente (¿?).

JESÚS es salud grandísima, porque la enfermedad es grandísima. “El hombre, de su natural, es movedizo y liviano y sin constancia en su ser; y por lo que heredó de sus padres es enfermo en todas partes de que se compone su alma y su cuerpo. Porque del intelecto es miope, de la memoria leve y volandero, de la inclinación torcido, de la pasión exagerado, de los sentidos  débil y desordenado y frágil: en unos lleva engaños y en otros fuegos y en el cuerpo muerte; y desorden entre todas estas facultades y guerra y angustia y dispersión y ceguera. Y lo peor, heredó la culpa de sus padres, pesada herencia y condena y cadena; porque es fealdad en sí misma y es privación del lustre y vigor de la gracia y fuente y proclividad del mal moral; y a esta condena aumentamos añadiendo las nuestras, con que en una cadena interminable nos llenamos de espinas, de manchas y de lágrimas – y lo que es peor, de falsas alegrías, engañosos goces y mortíferas ilusiones; y como enfermos díscolos ayudamos al mal y acicateados  a la muerte. De manera que por nuestra natura compuesta y disoluble, por el pecado que heredamos y por las deficiencias de nuestro propio albedrío, somos ocasionados a innúmeras enfermedades, vasos de multiforme decadencia y degeneración; y por las leyes que Dios puso contra el pecado y por las muchas incitaciones a él que el mundo pone, y por la acción durísima del demonio, nuestra enfermedad no es una sola enfermedad sino como una suma de cuánto hay de morboso y doloroso…”. Así más o menos FRAY LUIS DE LEÓN, entonado y riguroso espíritu.

De esto es JESÚS salud y remedio. Pero este remedio tiene una cosa, y es que no cura al que no se lo aplica. Tiene otra cosa, como todos los remedios, y es que no cura al que no se le aplica. Tiene otra cosa, como todos los remedios, y es que al principio parece una nueva enfermedad; porque la vieja enfermedad está tan consubstanciada con nosotros que ir contra ella, parece ir contra la misma natura. Y en cierto modo esto es verdad; porque es una nueva natura la que se requiere, una especie de duro injerto: “En verdad te digo que si no naciere el hombre de nuevo no entrará en el Reino de los Cielos”. Dicen que no le pesa al águila el peso de las alas; pero aquí las alas no son naturales; no diré tampoco que sean artificiales. La Gracia es una extensión sobrenatural de la naturaleza humana, que al principio hace saltar todas las costuras y aun descoyuntar los huesos los huesos. Todos los santos han empezado su carrera con una especie de renunciamiento total, que muchos de ellos no vacilan en llamar “muerte”. ¿Qué especie de remedio es éste que se parece a la muerte?  

Esto es renunciar a la propia vida individual, pequeña y enfermiza, para comenzar a vivir de la vida indeficiente de aquel que es en sí mismo más mí-mismo que yo mismo. El viejo Pecado, en nosotros organizado, se estremece todo ante la irrupción de esta nueva vida, que no ha de darle cuartel, y está tan difundido y arraigado en nosotros como un cáncer generalizado. CRISTO se llamó a sí mismo “MÉDICO” cuando dijo: “No tienen los sanos necesidad de médico sino los enfermos”. Si estuviera hoy entre nosotros se llamaría también CIRUJANO.

La fiesta de hoy nos lo presenta en manos del CIRUJANO. La circuncisión de los judíos fue la señal sangrienta que dio a ABRAHÁN  Dios en señal de alianza; la extirpación del sobejo era un símbolo de la extirpación del pecado original (era al mismo tiempo una medida higiénica, quizás) sustituido entre los cristianos por el BAUTISMO. Cristo no tenía pecado; y si se sometió a la circuncisión, era porque había cargado con los pecados nuestros, dicen los Santos Padres. “Hace ocho días que naciste – Hace un minuto que eres triste”, - dice un poeta judío argentino, CARLOS GRÜMBERG:

“Ahora sangras, lloras, gritas – Gritas con gritos israelitas,
“No grites más, no llores tanto -  Deja tus gritos y tu llanto.
“Sangrar no es nada, pero nada – Sangrar es sólo una bobada.
“Aún ignoras, pobre crío – que cuesta sangre ser judío.
“Que cuesta sangre, como el arte…- Como si fuera un arte aparte.
“Que cuesta sangre día a día, - del nacimiento a la agonía.
“Que cuesta sangre y con ésta - ¡va la primera que te cuesta!”.
Esta fue la primera sangre que derramó CRISTO; y ante la mirada de su madre y el inocente circuncidor SAN JOSÉ, que veían con los ojos arrasados en lágrimas la inmensa perspectiva de dolores anunciada por los profetas, el Primero de los Israelitas ofreció desde ya el holocausto de toda su sangre: - por nos gastaba día a día, del nacimiento a la agonía.
Pp. 103-108. Leonardo Castellani,  “El Evangelio de JESUCRISTO, Ediciones Theoría, Buenos Aires, 1963.
“Pero los CAMPOS ELÍSEOS de DANTE, aún están al comienzo del Infierno, SON MEJORES QUE LOS CAMPOS ELÍSEOS de París… ¿Dónde va un argentino malo cuando se muere? – La mayoría al Limbo, a hacerle compañía a JOSÉ INGENIEROS. - ¿Dónde van los argentinos buenos cuando mueren? La mayoría a PARÍS, a hacerle compañía a MONSEÑOR FRANCESCHI y a MONSEÑOR DE ANDREA”. (San Agustín y nosotros, Jauja, Mendoza, Argentina, 2000, pp. 127).
Diario Pampero Cordubensis. Instituto Eremita Urbanus
Córdoba de la Nueva Andalucía , a 5 del mes de enero del Año del Señor. Fiesta de San Simón Estilista.
¡VIVA LA PATRIA! ¡LAUS DEO TRINITARIO! ¡VIVA HISPANOAMÉRICA! gspp.